Sánchez de la Puente, el financista apasionado por Malvinas y su original propuesta para identificar a los veteranos

El miércoles 16 de julio, a las 18 horas, el Museo Malvinas (Santiago Calzadilla 1300, Ciudad de Buenos Aires) será el escenario para la presentación de Charlando con un héroe, el libro nacido de uno de los proyectos más singulares e íntimos dedicados a los veteranos de la guerra de 1982. Su autor, Javier Sánchez De la Puente, es un profesional dedicado a las finanzas y apasionado por las historias de los excombatientes. Primero los escuchó, luego los grabó en un podcast que lleva el mismo nombre, y en unos días los presentará en un libro que busca que esas voces perduren más allá del presente.
“El libro se presenta el miércoles que viene en el Museo Malvinas”, cuenta Javier. El proyecto comenzó con charlas informales, evolucionó en un podcast donde los protagonistas narran en primera persona sus recuerdos de guerra y posguerra, y hoy toma forma definitiva en papel.
Una pasión que empezó a los 13 años
“Yo tenía 13 años cuando fue Malvinas”, recuerda Javier, que nació en Perú y llegó a la Argentina a los 9 años. Su conexión con la guerra no fue solamente emocional: “Mi familia paterna en Perú estaba muy relacionada con Javier Arias Estela, que era canciller del Perú en ese momento, o Javier Pérez de Cuéllar, que era el secretario de la ONU. Mi padre tenía relación con ellos, con el mismo Fernando Belaúnde, y el ex canciller saliente era primo hermano de él”.
Pero además de esas figuras, el vínculo fue directo. “Yo tenía dos primos marinos peruanos, y con el tiempo me enteré que uno de ellos, de apellido Luna, que era el número uno de la promoción en electrónica, fue el que vino a dar apoyo en la adaptación de los misiles Exocet, ya que los técnicos franceses no habían podido venir, porque habían sido bloqueados por Inglaterra”.
Ese entramado de vínculos, junto con una sensibilidad particular, lo llevó a interesarse por la guerra desde otro ángulo. “A mí la guerra no me gusta, la desprecio. A mí me gustan los actos de amor y de heroísmo y de solidaridad que ocurren en las guerras, inclusive entre las partes”.
Muchos años después, Javier decidió formalizar su vínculo con el mundo militar: “Hice el curso de oficial de reserva del Ejército, en el Colegio Militar. Conocí militares, que en general el veterano de guerra no habla de la guerra, no es autoreferencial. Los vi con pudor, por ese proceso desmalvinizador que hubo”.
Fue entonces cuando conoció a Esteban Vilgré La Madrid (VGM), coronel retirado y director del Museo Malvinas. Ese encuentro resultó clave. “Me hice particularmente amigo de Esteban y él me invitó en el 2012 a viajar a Malvinas con 13 veteranos de guerra, y el recientemente fallecido psiquiatra Enrique Stein. Es un genio de la psiquiatría y dedicó 40 años de su vida a atender gratis a veteranos de guerra por todo el país”.
A partir de allí, todo se aceleró. Organizó partidos de rugby con veteranos argentinos e incluso ingleses. “Hicimos 14 partidos de rugby con veteranos de guerra, veteranos de Champa y también veteranos de guerra ingleses. Venía la banda, pasillos de honor de los infantiles, veteranos que hablaban por primera vez después de 20 años de la guerra”.
La idea del podcast surgió de casualidad: “Un día viajando al sur por la ruta del desierto, donde no hay señal de celular, mis hijos no se bancaban que les pusiera Palito Ortega en el auto. Me dicen: ‘papá, pongamos un podcast’. Y ahí se me prendió la lamparita”.
El experimento con el podcast funcionó. Su hija Fátima lo ayudó con la parte técnica. La respuesta fue inmediata. Los episodios se compartían entre familiares, conocidos, escuelas, y muchos veteranos se animaban a contar por primera vez sus recuerdos.
Pero a medida que el proyecto crecía, surgió una necesidad más profunda: que esos testimonios no se perdieran. Fue entonces cuando convocó a su prima, la escritora Candelaria Frías. “Es una muy buena escritora. Tiene la sensibilidad de la mujer como para captar cosas que yo no capto, tiene la capacidad para modificar cosas que yo con mis limitaciones de apenas secundario completo tengo”.
Sobre la base de las grabaciones del podcast, Candelaria volvió a entrevistar a doce veteranos, profundizando en sus historias y dándoles forma narrativa. El resultado es el libro que ahora se presenta.
Javier no concibe este proyecto como algo terminado. Cada paso que da parece abrir nuevos caminos. Uno de ellos es llevar Malvinas a los colegios. “Mi idea con el libro es el año que viene ir a los colegios a poner un premio, que se va a llamar Maestro Julio Cabo (veterano de guerra caído en combate, voluntario) para que los chicos forzosamente escuchen alguno de los podcasts. Y el mejor trabajo en cada colegio público o privado tenga un buen premio para que los motive, porque los chicos trabajan con estímulo”.
Y también piensa en algo más simple pero poderoso: “Mi idea es que sea una ley nacional, que el veterano pueda tener el marco de la patente de su automóvil, no la patente, el marco, que diga ‘veterano de guerra’. Técnicamente es sencillo, emocionalmente es enorme y económicamente es un regalo”.
Lo explica con una imagen muy concreta: “Yo vengo en la ruta, veo a un veterano, le toco bocina y le hago pulgar para arriba. Y a ese veterano que viene con el nieto, con la mujer o con un sobrino, le van a decir: ‘¿Por qué te hacen así?’. ‘Porque soy veterano’. A ver, contame. Y que se sienta bien por un rato. Porque, ¿sabés qué? Mucha gente tiene un veterano al lado y no sabe que estuvo en la guerra”.
El sueño de una película
Hay un proyecto que todavía está en fase de deseo, pero Javier no lo descarta: llevar esta historia al cine.
Tiene en mente directores de nivel internacional. Sueña con Mel Gibson. “Hay mucho material. Pero tiene que ser con gente de ese nivel, de ese volumen y esa escala, para que puedan llegar a un Netflix, a un Apple TV, a un Amazon”, dice.
Javier no se apura: “Que Dios se ocupe. Si Dios quiere, va a aparecer el contacto con algún director”.
Y remata con una frase que parece guiar todos sus proyectos ligados a Malvinas: “Yo siempre digo que con Malvinas no quiero ganar plata, yo invierto plata. Mi mujer me quiere matar, porque a veces quiere cambiar unas cortinas y yo siempre estoy con los homenajes, con los libros, con las remeras, ahora con las gorras…”.
Javier Sánchez de la Puente presenta el libro Charlando con un héroe, donde recopila 12 historias de su podcast, y propone que los veteranos lleven una identificación a la vista de todos Lifestyle
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