El papa León XIV llamó a detener “la pandemia de las armas que infectan al mundo”​

ROMA.- El papa León XIV llamó este domingo a detener “la pandemia de las armas”, al pedir oraciones por las víctimas del trágico tiroteo ocurrido durante una misa de estudiantes en Minnesota, Estados Unidos, el miércoles último “y por los innumerables niños asesinados y heridos cada día en todo el mundo”.

“Supliquemos a Dios que detenga la pandemia de las armas, largas y cortas, que infectan el mundo”, clamó, hablando en inglés desde la ventana de su despacho del Palacio Apostólico, ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro para la tradicional oración mariana del Angelus.

El Papa rezó, sin nombrarlos, por los niños que murieron en el tiroteo en la iglesia de una escuela católica en Minneapolis, identificados como Fletcher Merkel, de ocho años, y Harper Moyski, de diez, y por los heridos allí.

Al llamar al fin de “la pandemia de armas”, en forma diplomática el primer Pontífice estadounidense se expidió sobre el polémico y sensible cuestión de la libre portación de armas de fuego en los Estados Unidos.

Y al invitar a rezar, también, “por los innumerables niños asesinados y heridos cada día en todo el mundo” por dichas armas, hizo pensar en los más de 18.000 niños palestinos asesinados y muchos más heridos en Gaza por las fuerzas israelíes desde el 7 de octubre, incluyendo muchos en los últimos días en la ciudad de Gaza, según el Ministerio de Salud del enclave, cuyas cifras son consideradas generalmente fiables por la ONU y la OMS.

Se estima, por otro lado, que 3.000 niños han muerto o resultado heridos en Ucrania desde que Rusia invadió el país el 24 de febrero de 2022, incluyendo los últimos días, y en su mensaje de hoy, el papa León volvió a hablar de Ucrania, como también había hecho el domingo pasado en el 34º aniversario de su independencia de la Unión Soviética.

“Lamentablemente, la guerra en Ucrania sigue sembrando muerte y destrucción. También en estos días, los bombardeos han alcanzado varias ciudades, incluida la capital, Kiev, causando numerosas víctimas”, deploró. “Renuevo mi cercanía al pueblo ucraniano y a todas las familias afectadas. Invito a todos a no ceder a la indiferencia, sino a acercarse con la oración y con gestos concretos de caridad. Reitero con fuerza mi urgente llamamiento a un alto el fuego inmediato y a un compromiso serio con el diálogo. Es hora de que los responsables renuncien a la lógica de las armas y emprendan el camino de la negociación y la paz, con el apoyo de la comunidad internacional”, siguió. “La voz de las armas debe callar, mientras que debe alzarse la voz de la fraternidad y la justicia”, clamó.

El papa León XIV también deploró una nueva tragedia de migrantes en el mar. “Nuestros corazones también están heridos por las más de cincuenta personas fallecidas y las aproximadamente cien que siguen desaparecidas tras el naufragio de una embarcación cargada de migrantes que intentaban recorrer los 1100 kilómetros que separan Mauritania de las Islas Canarias y que volcó cerca de la costa atlántica de Mauritania”, dijo. “Esta tragedia mortal se repite cada día en todo el mundo. Oremos para que el Señor nos enseñe, como individuos y como sociedad, a poner plenamente en práctica su palabra: ‘estaba de paso, y me alojaron’. Encomendemos a todos los heridos, desaparecidos y fallecidos, en cualquier lugar del mundo, al amoroso abrazo de nuestro Salvador”, oró.

Finalmente, siempre en continuidad con su predecesor, recordó que mañana, 1 de septiembre, es la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. “Hace diez años, el Papa Francisco, en sintonía con el Patriarca Ecuménico Bartolomé I, instituyó esta Jornada para la Iglesia católica. Esta celebración es más que nunca importante y urgente, y este año, tiene como tema ‘Semillas de paz y esperanza’. Unidos a todos los cristianos, la celebramos y la prolongamos en el ‘Tiempo de la Creación’ hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís”, evocó. “En el espíritu del Cántico del hermano sol, compuesto por él hace 800 años, alabamos a Dios y renovamos nuestro compromiso de no estropear su don, sino de cuidar nuestra casa común”, explicó.

Antes, Robert Francis Prevost, habló de la importancia de la humildad y recordó que Jesús en el Evangelio usa la palabra “humildad” para describir la forma plena de la libertad.

“La humildad, en efecto, es ser libre de uno mismo. Nace cuando el Reino de Dios y su justicia se han convertido verdaderamente en nuestro interés y podemos permitirnos mirar lejos: no la punta de nuestros pies, ¡sino lejos!

Quien se engrandece, en general, parece no haber encontrado nada más interesante que sí mismo y, en el fondo, tiene poca seguridad en sí“, subrayó. ”Pero quien ha comprendido que es muy valioso a los ojos de Dios, quien se siente profundamente hijo o hija de Dios, tiene cosas más grandes de las que gloriarse y posee una dignidad que brilla por sí sola. Esa se coloca en primer plano, ocupa el primer lugar sin esfuerzo y sin estrategias, cuando en vez de servirnos de las situaciones, aprendemos a servir”, dijo.

“Queridos amigos, pidamos hoy que la Iglesia sea para todos un taller de humildad, es decir, esa casa en la que siempre se es bienvenido, donde los puestos no se conquistan, donde Jesús puede tomar todavía la Palabra y educarnos en su humildad y en su libertad. María, a quien ahora invocamos, es verdaderamente la Madre de esta casa”, concluyó.

​ Deploró el trágico tiroteo ocurrido en una misa en Minnesota; también volvió a pedir que callen las armas en Ucrania y por el cuidado de la casa común  El Mundo 

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