Patricia Hanna en arteba: “La escena artística argentina es efervescente”

“La lista es infinita: son todas estas”, dice Patricia Hanna mientras desliza el dedo sobre la pantalla de su celular. Se refiere a las 324 obras de 120 artistas argentinos incluidas en la colección de Jorge M. Pérez -argentino descendiente de cubanos y residente en Miami-, de la cual es curadora. También tiene a su cargo el acervo de su desarrolladora, Related Group. En total son 8000, cantidad equivalente a la del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, e incluye artistas como Adrián Villar Rojas, Julio Le Parc, Luis Felipe Noé, Marta Minujín, Guillermo Kuitca, Fernanda Laguna y La Chola Poblete, entre otros.
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Llegó esta semana a Buenos Aires invitada por la Fundación Ama Amoedo -presidida por la coleccionista y mecenas Amalia Amoedo, integrante del Círculo de Presidentes y del Comité Internacional de arteba- en el marco de su programa Viaje de Investigación Curatorial. Como parte de la agenda del Programa de Invitados Internacionales de la feria visitó espacios de arte y talleres de artistas, además de participar hoy en una charla sobre coleccionismo latinoamericano, como parte del ciclo curado por Aimé Iglesias Lukin.
Su última visita a Buenos Aires había sido en enero de 2020, antes de la pandemia. Entonces se inauguró el edificio SLS Puerto Madero, con varias obras de artistas argentinos y un parque de esculturas de Marie Orensanz, Diana Cabeza y Nicola Costantino. Fue el primer proyecto de la desarrolladora inmobiliaria estadounidense Related Group en la Argentina, fundada por Pérez, que tiene su propia colección de arte curada también por Hanna.
Meses antes, Pérez había fundado también en Miami El Espacio 23, un centro experimental de exposiciones y residencias. Allí se exhibe su colección de arte contemporáneo, que inició luego de donar más de trescientas obras de arte moderno al Pérez Art Museum Miami. Desde 2013, su foco está puesto en artistas de África y América Latina, así como en arte americano desde el expresionismo hasta hoy. Su proyecto más reciente es un parque de esculturas al aire libre en Snowmass, Colorado: se inaugurará el año próximo con medio centenar de obras que incluyen las de las argentinas Marie Orensanz y Gachi Hasper.
“Después de la pandemia –dice Hanna-, las ferias de Latinoamérica se achicaron mucho y no volvimos. Pero ya es hora de volver y de empezar a apoyar la cena local. Así que empezamos con Bogotá el año pasado y este año, Buenos Aires. Para nosotros esto ha sido un impulso para renovar otra vez el compromiso con Latinoamérica”.
-¿Qué te pareció esta edición de arteba?
-Me encantó, me gustó mucho la feria. Hay propuestas muy interesantes. Me encantó ver y conocer artistas de otras provincias, como Rosario y Salta, además de la escena de Buenos Aires.
-¿Qué fue lo que más te gustó?
-Fuimos a los museos y a varias galerías. Siempre me gustan las exhibiciones del Moderno, y lo las esculturas de Chaile en Malba Puertos. También me encantó la exhibición de Eduardo Basualdo en Ruth Benzacar, fue una sorpresa total. Fuimos además a Valerie’s Factory, a W, Nora Fisch, Isla Flotante. Me pareció interesante que hay galerías muy jóvenes, lo cual me parece muy valiente. Me gustaron las propuestas, los espacios, los artistas, la curaduría. La idea de tener la exhibición de Seba Calfuqueo en dos galerías en colaboración, W y Valerie’s, me pareció súper.
-¿Eso en Miami no se da?
-No, lo veo poco.
-¿Qué pensás que diferencia a arteba de otras ferias del mundo?
-Yo suelo ir a las ferias más grandes, como Art Basel, Freeze, y The Armory Show. Lo interesante de venir a ferias como Artbo y arteba es que presentan una mirada completa de la escena del país. Está todo reunido en un lugar.
-¿También viniste a comprar obras para El Espacio 23?
-Vine hacer un poco de todo. Vine como invitada del programa de investigación de la Fundación Amada Amoedo, pero igual siempre compramos algo. Esta vez, dibujos de Ulises Mazzucca y de Delia Cancela en Ruth Benzacar, y dos puertas de Matías Ércole en Valerie’s Factory. No conocía su obra. También tenemos muchas conversaciones con varias galerías, explorando posibles adquisiciones. Me gusta también investigar un poco, hay varias cositas pendientes.
-¿También viniste a invitar a artistas para el programa de residencias?
-Sí, siempre intentamos invitar artistas que vinculados con el concepto curatorial de la exhibición en el espacio. Ya estamos montando la próxima, que va a abrir el 14 de noviembre. Se llama Un mundo lejano, cercano e invisible. La curadora invitada este año es Claudia Segura, del Macba de Barcelona, y estamos explorando la idea del territorio.
-¿A quién van a invitar de la Argentina?
-A Manuel Brandazza, de la galería Pasto, que va a participar por primera vez en Art Basel Miami Beach. La idea es que venga antes trabajar en Miami. Él es de Rosario y hace unas obras geniales con barro. Me fascinó el concepto del territorio y el río.
-¿En qué consiste la residencia?
-Vienen a vivir en el espacio, pueden pasar de dos a seis semanas. Depende del artista y de su agenda. No hay ningún compromiso, no tienen que dejar obra en la colección. Es para que vengan a trabajar en Miami, a explorar la ciudad. Les organizamos visitas con curadores, a instituciones, les damos un presupuesto de producción para que produzcan obra y un honorario, y les pagamos los viáticos para estar en Miami. Son tres invitados por mes.
-¿De la Argentina va a ir alguien más?
-También invité a Ulises Mazzucca, de Ruth Benzacar. No tendrán que ir al mismo tiempo, pero acompañarán la misma muestra. Yo había visto su obra en Artbo el año pasado y me encantó. Lo conocí en persona ahora, en arteba. Hablamos de su obra, me encantan sus dibujos. Lo importante es invitar artistas jóvenes, que quizás no han tenido visibilidad en los Estados Unidos, para que estén en un centro como El Espacio 23 en conversación con la colección. Es linda la experiencia.
-¿Puede ser que algo que distinga también a arteba sea poder conocer a los artistas personalmente? Eso me dijo Larisa Andreani, su presidenta, cuando la entrevisté.
-Sí, claro, también. Tiene todo. Parte de coleccionar contemporáneo es poder conocer a los artistas. Y parte de la razón por cual Jorge y Darlene se enfocan en arte contemporáneo es eso: porque conocen a los artistas, entienden un poco más de la obra y se convierte en una amistad. Es una larga relación con la colección. Ahora también conocí a Fernanda Laguna, a Elba Bairon y a David Lamelas. Y a Manu, a Ulises… Es lindo también verlos en su ciudad.
-¿Hay artistas argentinos en la muestra que están por inaugurar?
-Sí, están Nina Surel, que vive en Miami, Chaile, Fernanda Laguna y Graciela Sacco, que fue muy amiga. Tenemos varias obras en la colección y vamos a vamos a exhibir una instalación muy linda, muy grande, por primera vez en El Espacio 23. Se llama Cualquier salida puede ser un encierro. La idea es que Manu esté en la residencia desde noviembre y durante la semana de Art Basel. Todos los artistas quieren estar ahí en esa época.
-¿Qué te parece la colección de Ama Amoedo?
-Me encanta. Ama tiene un gran compromiso con la escena artística argentina, una conexión muy profunda, con obras muy especiales. Me encantaron las obras de Feliciano Centurión que tiene.
-Es como decías antes, ella también se hace amiga de los artistas.
-Exacto. Eso se nota también y también colecciona en profundidad. Tiene muchas obras de cada artista. Es una gran mecenas local.
-¿Cómo ves la escena artística argentina?
-Súper, muy activa. Efervescente. Hay un circuito de galerías jóvenes, espacios alternativos, los artistas tienen espacio donde producir. Me encanta que hay oportunidades para para mostrar, que hay programas interesantes en galerías y también que los museos están haciendo un gran labor por los artistas argentinos también. Las exhibiciones que he visto en museos importantes son grandes muestras. En Miami es difícil que un artista local tenga una exhibición en el PAMM, por ejemplo. Creo que es muy importante la apuesta de las instituciones, el compromiso con los artistas de su país.
-¿Qué te parece el programa de adquisiciones de arteba?
-Es bastante especial también. Conocí por ejemplo a un curador de Denver, era la primera vez que venía a Buenos Aires. Vino también un museo de St. Louis, Claudia del Macba de Barcelona, el MALI de Lima. También hay un compromiso con la Fundación Arteba de recaudar fondos para los Matching Funds. Yo no vine a ese programa, pero me parece genial darle esa oportunidad a una institución. Es un lujo.
-Además, se hace networking.
-Exacto. Es lindo también hacer esos vínculos profesionales. Yo feliz, vuelvo seguro.
Para agendar
arteba en el Centro Costa Salguero (Av. Costanera Rafael Obligado 1221) hasta el domingo. Entrada general: $14.000, a la venta en arteba.org. 2×1 Club La Nación, únicamente para compra presencial en boletería. Estudiantes y jubilados: 50% de descuento.
Curadora de las colecciones del argentino Jorge M. Pérez y de su desarrolladora inmobiliaria, Related Group, vino a Buenos Aires invitada por la Fundación Ama Amoedo para investigar la escena local Cultura
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